Tratto

GuíaPara quien ofrece un servicio

Cómo armar un presupuesto que te acepten

Cuando alguien pide un servicio y recibe varias respuestas, compara. Si la tuya es un número suelto y la de otro explica qué hace, qué incluye y cuándo puede, la otra le da más tranquilidad, aunque no sea la más barata.

En esta guía
  1. Antes de pasar un precio: preguntá lo que te falta
  2. Las partes de un presupuesto que se entiende
  3. Modelo para copiar
  4. Cómo poner el precio sin regalarte ni espantar
  5. Errores que hacen que no te contesten
  6. Después de mandarlo
  7. Cómo es en Tratto
  8. Sumate como proveedor

Armar un buen presupuesto no lleva mucho más tiempo que mandar un precio. Esta guía sirve para cualquier rubro: si das clases, hacés eventos, arreglás autos, cuidás mascotas, hacés trámites, trabajos en casas o servicios de belleza.

Antes de pasar un precio: preguntá lo que te falta

Presupuestar a ciegas es la forma más rápida de quedar caro o de perder plata. Con dos o tres preguntas alcanza, y además le muestran al cliente que lo estás tomando en serio.

Clases
qué nivel tiene, para qué lo necesita (un examen, un viaje, ponerse al día), cuántas veces por semana.
Eventos
cuántos invitados, cuántas horas, dónde es y si el lugar tiene alguna regla (horarios, sonido, acceso).
Autos
marca, modelo, año y qué síntoma tiene.
Mascotas
tamaño, carácter, si se lleva bien con otros perros, si toma algún remedio.
Belleza
para qué evento es, cuántas personas, si es a domicilio.
Trámites
qué papeles tiene ya y en qué situación está (por ejemplo, si el auto tiene deudas o multas).
Hogar
una foto o dos, medidas aproximadas y si hay que mover algo.

Si no podés saber el precio sin ver el trabajo, decilo y proponé una visita. Aclarale desde el principio si la visita se cobra o no.

Las partes de un presupuesto que se entiende

  1. Un saludo y lo que te pidió, con tus palabras

    “Hola, Laura. Para las clases de inglés de tu hijo, que rinde en diciembre…”. Con una línea le mostrás que leíste el pedido y no le mandaste lo mismo que a todos.

  2. Qué vas a hacer, concreto

    Qué, cuánto, cómo. “Cuatro clases de 60 minutos por mes, a domicilio, enfocadas en el examen.”

  3. Qué incluye y qué no

    Es lo que más compara el cliente. Materiales, traslado, equipos, productos, horas extra. Lo que no está incluido decilo igual: es mucho mejor que lo sepa ahora que el día del trabajo.

  4. El precio y cómo lo calculaste

    Total, o precio por hora, por clase, por evento o por metro cuadrado. Si una parte depende de algo que no sabés todavía, decí de qué depende y poné un tope: “Si hay que cambiar el repuesto, se suma entre $____ y $____; antes de cambiarlo te aviso”.

  5. Seña y forma de pago

    Cuánto pedís de seña, cuándo se paga el resto, con qué medios y si das factura o comprobante.

  6. Cuándo podés y cuánto te lleva

    Una fecha o un rango que sepas que podés cumplir. Es mejor decir una fecha un poco más larga y cumplirla que prometer algo que después no sale.

  7. Hasta cuándo vale

    “Este presupuesto vale hasta el 31 de octubre.” Te cuida a vos si los costos cambian y le da al cliente un motivo para decidir.

  8. Garantía o qué pasa si hay que cambiar algo

    Si tu trabajo tiene garantía, decí cuál y por cuánto tiempo. Si das clases o hacés eventos, explicá qué pasa si se cancela o se cambia la fecha.

  9. Un próximo paso claro

    Cerrá diciendo qué tiene que hacer para avanzar: “Si te sirve, decime qué día te queda cómodo y lo reservo”.

Modelo para copiar

Tu presupuesto

Hola, [nombre]. Gracias por escribir. Para [lo que pidió, con sus palabras]:

Qué hago: [descripción concreta].

Incluye: [materiales, traslado, equipos, horas…].

No incluye: [lo que corre por cuenta del cliente o se cobra aparte].

Precio: $____ [total / por hora / por clase]. [Si algo puede variar: de qué depende y hasta cuánto.]

Pago: seña de $____ para reservar, el resto [al terminar / el día del evento]. Acepto [medios de pago].

Fecha: puedo [día o rango]. Me lleva más o menos [duración].

Validez: este presupuesto vale hasta el [fecha].

Garantía / cambios: [garantía del trabajo o política de cancelación].

Si te sirve, decime [próximo paso] y lo coordinamos.
[Tu nombre]

Cómo se ve en distintos rubros (los precios los ponés vos):

DJ para un cumpleaños

“Cuatro horas de música con equipo de sonido para 80 personas e iluminación básica. Incluye armado y desarme. No incluye pantalla ni máquina de humo (si los querés, te paso el adicional). La hora extra se cobra aparte: $____.”

Paseo de perros

“Paseos de 45 minutos, de lunes a viernes, en grupo de hasta tres perros tranquilos. Te mando una foto en cada paseo. Si llueve fuerte, reprogramamos sin cargo.”

Transferencia de auto

“Mis honorarios: $____. Aparte van las tasas y sellados del registro, que se pagan según la tabla oficial; te paso el detalle antes de abonarlos. Vos me traés [papeles].”

Clases de guitarra

“Clases de 60 minutos, una por semana, en mi casa o por videollamada. El material lo paso yo en PDF. Si avisás con 24 horas, la clase se pasa a otro día.”

Cómo poner el precio sin regalarte ni espantar

  • Mirá referencias. La calculadora de Tratto muestra rangos de referencia por servicio, con la fecha en que se relevaron. Te sirve para saber dónde estás parado.
  • Si estás arriba del rango, explicá por qué. Mejores materiales, equipos propios, años de experiencia, que incluís el traslado. El cliente acepta un precio más alto cuando entiende qué paga.
  • Desglosá. Mano de obra, materiales, traslado. Un total sin detalle invita a regatear; un total explicado, no tanto.
  • Ofrecé dos opciones. Una básica y una completa. Así el cliente elige entre las tuyas en vez de elegir entre vos y otro.
  • Si bajás el precio, decí qué sacás. Bajarlo y después recortar a escondidas es la forma más rápida de una mala calificación.

Errores que hacen que no te contesten

  • Mandar solo un número, sin decir qué incluye.
  • Contestar “depende” sin decir de qué depende.
  • Tardar varios días en responder: para entonces, el cliente probablemente ya eligió.
  • Copiar y pegar el mismo texto para todos los pedidos.
  • Prometer una fecha que sabés que no vas a llegar a cumplir.
  • Adicionales que aparecen cuando el trabajo ya empezó.

Después de mandarlo

  • Un seguimiento, una sola vez. Si a los dos o tres días no hubo respuesta, un mensaje corto: “¿Pudiste ver el presupuesto? Si tenés alguna duda, te la contesto”. Más de una vez cansa.
  • Si no te eligen, preguntá qué pesó. Sin insistir. Esa respuesta te sirve para el próximo.
  • Cuando terminás, pedí la calificación. Es lo que va a ver el próximo cliente antes de elegirte.

Cómo es en Tratto

  • Te llegan pedidos de tu zona y de tu rubro. Hay más de 40: clases, eventos, belleza, autos, mascotas, trámites, contabilidad, hogar y más.
  • El cliente compara los presupuestos uno al lado del otro, y el comparador le muestra qué incluye y qué no cada uno. Si el tuyo lo dice clarito, se nota.
  • Hablás con el cliente por el chat de la app, sin exponer tu número.
  • Las calificaciones de tus clientes quedan en tu perfil.
  • No hay abono mensual: pagás 3% solo cuando cobrás a través de la app.

Sumate como proveedor

Entrá a la web, tocá “Crear cuenta” y elegí “Ofrezco un servicio”. Armás tu perfil y empezás a recibir pedidos de tu zona.

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Guía revisada el 7 de octubre de 2026. No incluye precios: cada proveedor fija el suyo.